La personalidad, su historia y su importancia

El estudio sobre la personalidad tiene más de dos mil años de historia. Uf !!! Sí créame.

En la cultura occidental, lo inició el médico Hipócrates en el siglo quinto antes de Cristo, en Grecia, la cuna de la cultura europea.
Seguro que le sonarán los términos sanguíneo, flemático, melancólico y colérico: relacionaba los humores corporales con el comportamiento.

Cuando se inició la psicología como ciencia, con Wundt, en el siglo diecinueve, los psicólogos no estaban por el tema.
Pero cincuenta años después, en la década de 1920, en la misma Alemania, Sheldon y Kretschmer reiniciaron el estudio. Intentaban relacionar las características corporales con los comportamientos psíquicos. También le sonarán los términos viscerotónico, atlético, pícnico… Lo hacían correlacionando en muestras de individuos sus características corporales con sus comportamientos.
Pero no podían exponer la causa necesaria que explicaba esta correlación.
Así que se quedó en una investigación descriptiva y la psicología abandonó el tema.

En el pasado siglo veinte, apareció el psicoanálisis, Freud, y el conductismo, Paulov-Skinner, que dominaron los estudios de psicología hasta los años sesenta. No tenían interés en la personalidad porque unos estaban ocupados en el significado de los contenidos no conscientes para el comportamiento y los otros en el condicionamiento de la conducta.

Pero en la década de los años cuarenta se retomó el asunto.
¿Se pregunta cuál fue el motivo?
La sobrevivencia: en la Segunda Guerra Mundial, se necesitó asignar muchas personas a distintos lugares de combate y era necesario ajustar la selección, según el comportamiento y la inteligencia del individuo, a las características del puesto porque estaba en juego ganar la guerra y esto era determinante.
Aparecieron los tests de inteligencia factorial (PMA) y de personalidad y psicopatología (MMPI, CATTELL y otros).

Así que en la década de los sesenta del siglo pasado, los psicólogos volvieron a retomar con gran interés el tema de la personalidad.

Primero quisieron distinguir lo que es innato (temperamento) de lo aprendido (carácter). Los múltiples estudios llegaron a la conclusión de que, salvo en casos extremos, era imposible establecer esta diferencia.
Y definieron la personalidad como una mezcla de lo innato y lo aprendido.
En los años ochenta, se incrementó el estudio sobre la Personalidad y las Diferencias Individuales. También se desarrollaron las investigaciones sobre el funcionamiento del cerebro, entre otras, las diferencias entre el hombre y la mujer y las inteligencias múltiples.

Proliferaron y siguen proliferando los tests y cuestionarios de personalidad que describen cómo es cada individuo según las dimensiones de personalidad que cada teoría establece. Ahora se puede acceder online a muchos de ellos.

Muchos de estos tests tan sólo se quedan en una mera descripción de rasgos y no aportan nada relevante para los problemas que enfrentamos en nuestra vida cotidiana y en la relación con los demás.
Por ello, algunos investigadores han alertado sobre la necesidad de establecer una relación estructural entre la personalidad y la biología, entre cómo uno es y su organismo, para que la personalidad no se quede tan sólo en una descripción de rasgos sino que identifique una manera de interaccionar ante el mundo que implica al conjunto del ser.

Pero no han podido encontrar esta interrelación.

Le parecerá sorprendente, pero nosotros la hemos encontrado gracias al trabajo realizado por un japonés en la década de los años cincuenta del siglo pasado, Haruchika Noguchi (1912-1976), cuyas investigaciones han pasado hasta ahora desapercibidas para la ciencia occidental porque las hizo a su propia manera, sin estudios estadísticos ni registros científicos, pero con una minuciosa observación de múltiples personas y una increíble intuición.

Haruchika Noguchi

Basándonos en su descubrimiento, hemos demostrado la existencia de una nueva dimensión de la personalidad:

la reactividad altamente adaptativa.

Usted reacciona ante la realidad e interacciona con el mundo con cinco comportamientos altamente adaptativos que ha desarrollado la especie humana a lo largo de millones de años, pero con la predominancia o especialización de uno o algunos de ellos. Estos cinco comportamientos básicos son los de:

observación, dirigirse a un objetivo, expresión emocional, enfrentamiento/lucha y sexual/intimidad.

Cada uno de estos comportamientos espontáneos se interrelaciona específicamente:

  • con la acción de uno de los cinco grandes sistemas biológicos: nervioso, motor-combustivo, asimilo-circulatorio, eliminador-reciclador y reproductor-conjuntivo.
  • con la movilización de una de las cinco partes de su estructura corporal: cabeza, pecho-hombros, zona media del tronco, cintura y pelvis.
  • con una de las cinco expresiones psíquicas y mentales: contemplativa, pragmática, emocional, conclusiva y absoluta.

Pero también de manera espontánea, Usted está activado preferentemente por uno o algunos de estos comportamientos altamente adaptativos, su sistema biológico correspondiente, su zona de la estructura corporal y su expresión psíquica y mental.

Es por esto, que hemos elaborado un test de personalidad para que Usted conozca en qué porcentaje reacciona e interacciona ante la realidad con cada uno de estos cinco comportamientos altamente adaptativos.

Y no sólo eso, sino que también le ofrecemos algunas indicaciones sobre cuál es su tendencia específica al trastorno físico y al malestar psíquico cuando acumula una tensión excesiva en estos comportamientos altamente adaptativos.